"Aún recuerdo la mirada cándida de Eva y la sonrisa tierna de Adán, reflejadas en toda la humanidad" El compositor Olor pútrido emana de las trincheras. Suciedad y porquería. Pero no es lo único...también puedo percibir ese aroma tan peculiar ¡el terror, la angustia, la desesperación! Escucho aquel llanto que se ahoga en lo profundo del corazón; aquellas caras impávidas que dejan escapar en la oscuridad una lagrima por el dolor que perfora el alma. Casi puedo ver como emana de ellas sangre mezclada con pólvora, un sabor popular que acompaña esta guerra. Todo parece tan absurdo, jamás lo he entendido. Hombres convertidos en despojos alimentándose de su propia carne. Es como si el infierno abriera un camino en esta buena tierra. ¿Por qué sigo observando? , ¿qué me motiva a seguir con esto? Miro a un hombre que juega con un pequeño objeto en su mano derecha. Lo estruja, lo remueve, lo abraza; casi como si pudiera extraer de ese objeto el ca...